Martin Dockrell asistió a una cena privada con el fundador de Juul, Adam Bowen, y otros dos representantes de la compañía en una conferencia sobre nicotina celebrada en Varsovia, Polonia, en junio de 2017.
La Ley de Control del Tabaco exige que las compañías tabacaleras no influyan en las políticas de salud pública y que cualquier reunión con representantes de la industria tabacalera sea pública y quede documentada. Sin embargo, Public Health England no documentó la cena, que un representante de Juul que asistió la describió como «excelente». Los detalles de la cena salieron a la luz en documentos publicados como parte de un acuerdo multimillonario entre Juul y el estado estadounidense de Carolina del Norte.
Según The Examination y The Times, responsables de la revelación, entre los asistentes a la cena también se encontraba Deborah Arnott, directora de Action Against Smoking and Health, la principal organización británica contra el tabaquismo.
El gobierno británico promueve los cigarrillos electrónicos como una alternativa más segura al tabaco, una postura en la que Dockrell ha tenido una gran influencia. Sin embargo, según médicos y expertos en salud pública, esta postura ha contribuido al aumento del consumo de cigarrillos electrónicos entre los adolescentes británicos.
Martin McKee, profesor de salud pública europea en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, critica a Dockrell y Arnott por asistir a la cena:
“Era completamente inapropiado incluso reunirse con representantes de una empresa que fabrica un producto adictivo que suelen usar los niños, y mucho menos dar consejos al respecto”, declaró al periódico.
Martin Dockrell no quiere hacer comentarios al respecto, pero según el Departamento de Salud, no dio ningún consejo a Juul ni proporcionó información que no fuera de dominio público.
